Barrio Alianza: Héctor Fabio Trujillo, sinónimo de riesgo y pujanza
- ANDÁ-LUCÍA

- 24 sept 2021
- 3 Min. de lectura

“Desde niños hemos trabajado por nuestra cuenta, entonces yo no me veía trabajando para otro, yo tenía que hacer mi negocio, además era como una tradición en la familia” dice Héctor Fabio Trujillo, quien dejó sus estudios de Licenciatura en Biología y Química en la Universidad Santiago de Cali; para fundar la fábrica de gelatina “La Auténtica”, una de las más reconocidas en el centro del Valle.
Pero, ¿cómo logró esto? Inicialmente para finales de los 80, don Héctor llega a la “Cuna del talento”, para crear una panadería, específicamente en el barrio Alianza sobre la carrera “quinta”, una vía que era muy transitada debido a que no existía lo que hoy conocemos como la “doble calzada”, por lo que todo el transporte en general pasaba por ahí.
Su instinto emprendedor, sabía que el éxito del negocio estaba en conocer lo que querían sus clientes; y descubrió que ellos preferían llevar dulces, que el pan queso, así estuviera caliente; pues normalmente arrimaban a comprar “chucherías” para llevar a sus casas. Esto hizo que don Héctor viera la gran oportunidad de dedicarse a hacer gelatina.
Confiando plenamente en su pensar, y después de haber tenido por dos años la panadería, decide volver a iniciar desde cero, creando una fábrica de gelatina y manjar blanco, a la que llamó “La Auténtica”. Fue tanto la acogida que para el año 2000, ya no solo vendía gelatina y manjar blanco, sino también rosquillas, brevas y turrones.
Para don Héctor, la clave de prosperar y tener estos alcances en menos de 10 años, es que el dueño “tiene que untarse del negocio, meterse de lleno”, y él sí que lo hace. Todos los días revisa que la materia prima este completa para sus empleados, también separa los pedidos del día y posteriormente los reparte, ya que “La Auténtica”, cuenta con dos camiones propios que distribuyen el producto a Cartago, Obando, Toro, La Unión, La Victoria, La Paila y el terminal de Buga y Tuluá.
Si bien comprar estos camiones, fue idea de su dueño cuando construyeron la doble calzada en el 2000, pues temía que por la disminución del flujo vehicular, resultara perjudicado su emprendimiento, no obstante, don Héctor cuenta que solo fue el susto, pues la fábrica se ha caracterizado por la buena atención, que ha hecho fidelizar a sus clientes; él considera que “los clientes te pueden perdonar un producto malo, pero nunca una mala atención”.
Y así mismo se comporta con sus trabajadores, que en un principio solo eran 2, y ahora son 16 empleados. Uno de ellos es Anderson Córdoba, un joven que lleva trabajando más de 5 años como operario de producción de la fábrica, a quien la práctica le ha ayudado para que se le haga más fácil cumplir con su función; puesto que ellos no trabajan con un horario definido, sino por una cantidad asignada.
Sin duda, la fábrica de gelatina “La Auténtica” ha contribuido tanto con el desarrollo del barrio Alianza, como con el de Andalucía, a pesar de que el camino no ha sido fácil. Un poco de ambición, de pasión y teniendo siempre claro el lema de “persistir y no desistir, así los resultados no se den”, llevaron a don Héctor a lograr que su fábrica sea un claro ejemplo de que sí se puede emprender en el municipio, pese a los riesgos y las circunstancias que existan.




Comentarios